Antes de desaparecer
Antes de desaparecer se sitúa en el umbral entre la presencia y la pérdida. Las imágenes se detienen en aquello que todavía está, pero que ya ha comenzado a retirarse. No documentan la desaparición, sino el instante previo, cuando la materia aún resiste.
Elementos orgánicos en transformación conviven con sombras que solo existen bajo condiciones precisas. En ambos casos, lo visible es inestable: lo orgánico se degrada; la sombra desaparece con la luz. Todo aparece sostenido, apenas.
La imagen se convierte en un espacio de suspensión. Una mirada detenida sobre lo frágil, sobre lo que está a punto de dejar de ser. Antes de desaparecer no fija el tiempo: señala su paso silencioso, ese momento mínimo en que la presencia empieza a desvanecerse.